lunes, 7 de marzo de 2011

"Rango": El bueno, el feo y...el camaleón

Este fin de semana he visto "Rango", película de animación dirigida y coproducida por Gore Verbinski y "protagonizada" por el camaleónico y genial Johnny Depp, en la que ambos cambian los caribeños mares del éxito filibustero por el árido e incierto oeste. 

Si alguien pensaba que el nuevo proyecto de Verbinski, una vez desvinculado de la saga de "Piratas del Caribe", iba a suponer un batacazo en taquilla y crítica, a estas alturas ya se habrá dado cuenta del error, habida cuenta de los datos de recaudación y las valoraciones de los espectadores. Quizás tenga que ver en todo ello que en este peculiarísimo y ameno "western" se pueden encontrar varias de las claves que convirtieron a la trilogía piratesca en un fenómeno mundial: una excelente combinación de aventura y comedia, unos personajes tan extravagantes como entrañables, una trama con regusto clásico pero presentada de una forma novedosa,  un acertado sentido del ritmo en la dirección y el montaje, y una indudable vocación de entretener a todas las edades que se sienten al otro lado de la pantalla para ver "Rango".

El argumento de la película podría sintetizarse en cómo un camaleón urbanita y con sueños de estrella dramática se las tiene que apañar  súbitamente, por avatares de esa gran carretera que es la vida, en un pueblo del oeste sediento de agua, justicia y héroes, necesidades que tendrá que saciar Rango haciendo uso de todas sus habilidades si no quiere defraudar a su público, los habitantes de Dirt ("suciedad", "mugre", en lengua de Shakespeare). La película transita como es de suponer por todos los clichés, arquetipos y lugares comunes del "western" y por eso no es raro que el espectador encuentre más de un guiño a títulos y personajes clásicos de las películas de tal género. Por eso, la originalidad de "Rango" no está tanto en el "qué" sino el "cómo": animación por ordenador, animales en lugar de seres humanos y humor en lugar de drama.

En mi opinión, no era descabellado pensar que a Verbinski y Depp les sentaría bien darse un garbeo por el Oeste, ya que ambos transitaron ya por ese género hace años, aunque bien es cierto que de forma atípica, como no podía ser menos: "The Mexican", en el caso de Verbinski, y "Dead Man", en el de Depp. Teniendo eso en cuenta, a mi parecer, uno de los grandes aciertos de "Rango" es la original y divertida traslación al mundo animal de los personajes típicos de un film de este género, muy acertada tanto en las facciones "físicas" como en las psicológicas. Partiendo de esa base, la complicidad del espectador está ya ganada y con ello es más fácil entretenerle con el humor sano y desternillante que emana el guión, dejando algunas escenas francamente hilarantes, algunas de las cuales, por cierto, evocan indudablemente el tipo de humor que atesoran las tres primeras entregas de "Piratas del Caribe": escenas cómicas en segundo plano, histriónicos gags de slapstick, diálogos mordaces y rápidos, secuencias casi oníricas (muy semejantes a las vistas en la tercera entrega bucanera), bromas puramente visuales...

En definitiva, el tándem Verbinski-Depp ha conseguido hacer con el western lo mismo que consiguieron con las aventuras marítimas: renovarlo de una forma original, amenísima y apta para cualquier espectador. Por eso "Rango" es tan recomendable: Porque te hace pasar un muy buen rato en unos tiempos en los que el entretenimiento se vende muy caro.


2 comentarios:

Cayetano dijo...

Habrá que verla. Con los pestiños que ponen últimamente, las películas de animación o pseudoanimación suelen ser las mejores. Y ésta apunta maneras.
Un saludo.

Maxi! dijo...

Con muchas ganas de verla me dejas. Leí en algun lado que gustará más a los adultos y espero que así sea porque todo lo que no sea Pixar, no sé, no me convence. Hablan maravillas de ella así que pasaré por taquilla y tambien lo haré con otra peli animada a la que tengo ganas, Chico y Rita.